Cinco pasos. Una fecha.

Del primer mensaje a la entrega, usted sabe qué sigue y para cuándo.

  1. Escuchamos.

    Usted nos cuenta un día normal en su negocio: lo que le preguntan, lo que apunta en la libreta, lo que quisiera que ya estuviera resuelto. Con sus palabras, no con las nuestras.

  2. Medimos.

    Vemos qué ya le funciona, para no tocarlo, y qué vale la pena agregar. En una llamada de quince minutos le decimos qué haríamos, cuánto costaría y la fecha de entrega. Después se lo mandamos por escrito.

  3. Ajustamos.

    Su horario, sus servicios, su manera de hablarle a la gente. El trabajo toma la forma de su negocio, no al revés.

  4. Entregamos en la fecha.

    La fecha se la damos antes de empezar, no al final. En el paquete de 21 días, si nos tardamos, el primer mes va por nosotros.

  5. Y seguimos aquí.

    ¿Cambió el menú, el horario, abrió otra sucursal? Nos escribe, y el trabajo cambia con su negocio.